Aprender a Aprender

Título del Libro: Mindshift, Break through Obstacles to Learning and Discover Your Hidden Potential

Autor: Barbara Oakley, PhD

Graham era un jóven músico, apasionado por el saxofón. En su preparatoria no se distinguía por ser un alumno sobresaliente, sus calificaciones en matemáticas, física, biología y química eran más bien mediocres. Pero eso a Graham no le interesaba, mientras fuera bueno para tocar jazz, disfrutar de conciertos y todo lo relacionado a la música. Él sabía que terminando la escuela iba a estudiar en Julliard una prestigiosa escuela de música y lo demás parecía importarle poco.

El verano antes del último año de preparatoria, con la excusa de practicar más, inició pequeños conciertos de Jazz en un Hospital de Niños con Cáncer en su ciudad. Graham se sentía contento de compartir su música, pues ésta parecía alegrarles un momento a los pequeños que pasaban por situaciones tan difíciles y dolorosas. Sin embargo las historias de los niños en pena eran estremecedoras, constantemente había muertes y en su alrededor mucho sufrimiento. Esta experiencia tuvo un impacto dramático en la vida de Graham, pues sentía que no podía hacer mucho más por ayudarles a los pequeños de manera significativa, y deseaba poder hacerlo.

En esos momentos algo pasó en Graham que cambió su alma de músico en él y decidió que para poder ayudar realmente a estos pequeños, tendría que convertirse en doctor. El problema era que parecía un poco tarde para tomar una decisión así. Entrar a la carrera de medicina es un camino muy demandante académicamente, sólo los mejores alumnos acceden a esos programas. Graham estaba lejos de ser un alumno con excelentes calificaciones y tenía realmente poco conocimiento en las ciencias. Sin embargo todavía podía cambiar el trayecto de su carrera con el último año de preparatoria.

Transitar en un año de ser músico a doctor, no es sencillo, no sólo por el conocimiento que se debe adquirir sino también por el ambiente musical que jalaba a Graham a regresar a sus viejos hábitos. Para lograrlo necesitaría de las mejores herramientas de aprendizaje y conocimiento. Hoy Graham es un estudiante de medicina en la Universidad de Georgetown en camino a oncología.

El libro Mindshift por la Dra Barbara Oakley, está lleno de estas historias de personas ordinarias que tuvieron una necesidad imperante de cambiar de estilo de vida y por ende de carrera profesional. En cada una de ellas se comparten recomendaciones de algunos métodos de aprendizaje que ayudaron a estos personajes a seguir adelante. Y no sólo se queda aquí, sino también expone muchos obstáculos psicológicos que se abordan durante la transición y que se necesitan vencer para completar el trayecto.

Aún cuando el lector no esté hoy pasando por un momento de transición profesional o un cambio de vida, los métodos de aprendizaje que se mencionan en el libro son de sumo interés para cualquiera que desee adoptar conocimiento nuevo. Así esto vuelve a libro de Mindshift en una valiosa fuente de conocimiento. Y aprovecho también para darle sun tip. El libro fue inspirado a partir de un curso online que ofrece Barbara Oakley sobre el tema. El curso es gratuito y lo puedes encontrar en la plataforma de Coursera, se llama: Aprendiendo a Aprender, donde muchas de estas técnicas de aprendizaje se enseñan con detalle. Si te interesa, este es un buen lugar para arrancar. No te cuesta más que un dar un click ¡Mucho éxito!

Coursera: Aprendiendo a aprender

Título del Libro: Mindshift, Break through Obstacles to Learning and Discover Your Hidden Potential

Autor: Barbara Oakley, PhD

Mindshift_Book

Los innovadores: la colaboración detrás de las revoluciones tecnológicas

(originalmente publicado en periódico Mural el 21 de mayo de 2017, http://tinyurl.com/n3go7mx)

¿Quién inventó el Internet? …

Cuando le hicieron esta pregunta a Walter Isaacson, uno de los autores más famosos en estos años, supo que debía conocer la respuesta a algo tan evidente, sin embargo por más que le daba vueltas al ratón, resultó difìcil encontrar una persona porque no hay, al parecer, un sólo responsable detrás del invento del Internet.

El diagnóstico concluyó que para llegar a alcanzar ese nivel de avance se necesitaron los microprocesadores, las computadoras personales, las interfaces con el usuario, las redes de comunicación, los módems, exploradores de navegación y muchos otros desarrollos para generar la red de intercambio y acceso de información.

En los 60s el Profesor Kleinrock de la Universidad de California fue el primero que habló del concepto de una telaraña de comunicaciones y fundó para la Agencia de Defensa de los estados Unidos el proyecto llamado ARPANET (Red de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada), que fue el precursor del Internet.

Aunque Kleinrock habló del tema por primera vez, en realidad se tenían que generar protocolos de comunicación entre computadoras, donde el ingeniero Robert Kahn participó, también los llamados conmutación de paquetes para las redes diseñados por Paul Baran y los exploradores de navegación, como el Mosaic hecho por Marc Andreessen, y así la lista continúa con muchos avances más.

Cuando se logra  una tecnología disruptiva como lo fue el Internet o las computadoras, al analizar la historia, la secuencia parece ser más similar a la construcción de una catedral que a la de un inventor aislado en su laboratorio.

En 1851 Ada Lovelace fue la primera programadora de la historia (¡además mujer!) y su genialidad en las matemáticas fue aplicada en las computadoras gracias a su amigo Charles Babbage que trabajaba en las máquinas computables.  

En 1927 Vannerbar Bush lanzó al mercado un modelo exitoso de una computadora análoga que calculaba ecuaciones diferenciales. Cien años después de Lovelace, Alan Turing logró diseñar una computadora de propósito general sustituyendo las análogas que existían en esos tiempos.  Así fue avanzando la tecnología hasta llegar a Robert Noyce y Jack Kilby que diseñaron los primeros  circuitos integrados, cuando trabajaban en la empresa Texas Instruments. Años después Gordon Moore y el mismo Noyce fundaron la empresa Intel, creadora de los microprocesadores que hicieron posible la computadora personal de la cual Steve Jobs se encargó de comercializar en masas.

En 1986, ARPANET empezó a tener comunicación con supercomputadoras fuera de la red de la Agencia y sólo fue hasta los 90s cuando la red se volvió comercial y disponible para los mortales.  

Hoy no pasa un día sin que nos conectemos a ella de una u otra manera. Al observar el pasado se puede entender que la revolución digital fue creada por una serie de mentes brillantes que colaboraron, invención sobre invención, bajo una visión conjunta. Los grandes cambios que se avecinan tienen diferentes protagonistas, pero el trasfondo será uno muy similar: no es un idealismo individual, la próxima revolución se construye sobre hombros de gigantes.