Educación obsoleta.

¿Qué tipo de sistema de educación está a cargo del aprendizaje de los niños de hoy? ¿Los estamos realmente preparando para el mundo al que se tendrán que enfrentar en 15 años? Cuando salgan a la vida laboral. Hago paréntesis para explicar que con esto me refiero en el caso de México a ambas aristas del sistema: el privado y por supuesto el público. Ninguno de éstos está exento de la crítica.

Las preguntas surgen cuando veo una innovación disruptiva que tiene el potencial de cambiar ya por completo la vida de las personas relacionadas a ella.  Por ejemplo, hace pocos días en una reunión de trabajo  se exploró la posibilidad de armar una prueba piloto para probar las bondades de la supercomputadora Watson de IBM con inteligencia artificial cognitiva para aplicarla con médicos de aquí de la ciudad de Guadalajara. Me quedé boquiabierta cuando me explicaron qué es Watson, qué hace  y sus alcances.

La supercomputadora Watson desarrollada por IBM tiene ya una capacidad muy superior de analizar I-N-M-E-N-S-A-S cantidades de información en torno a un problema que se le pida resolver, encuentra posibles respuestas analizando esta información y las filtra y prioriza estadísticamente y finalmente la comunica en lenguaje humano; además con la información que constantemente se está generando alrededor del mundo es capaz de seguir aprendiendo por sí sola.

Ahora en el área de salud por ejemplo, un doctor por más experiencia que tenga, es imposible que pueda estar al tanto de toda la información que se genera en el mundo en torno a su especialidad. Por ejemplo  ¿cuánto tiempo le llevaría a un oncólogo conocer la reciente publicación de todos los resultados de análisis clínicos que se hacen alrededor del mundo, o la publicación de todos los artículos sobre cáncer más importantes que se publicaron el mes pasado  o saber sobre los nuevos descubrimientos científicos de centros de investigación de todo el mundo en el mismo tema, o todos los nuevos medicamentos/formulaciones que las compañías farmacéuticas están sacando al mercado este año? Bueno, Watson lo hace todo en una fracción de segundo.  Es una cantidad abrumadora de información que se genera día a día y que un solo individuo ya no puede procesar sin ayuda de tecnologías.

Por otro lado Watson está en la nube, puedes acceder a él a través de cualquier dispositivo, puedes comunicarte con él hablando y puedes pedirle un diagnóstico de un paciente que presenta una sintomatología específica para recibir con datos estadísticos el diagnóstico más acertado y  la sugerencia de los mejores tratamientos disponibles para el paciente que la humanidad puede ofertar en ese momento. La medicina ahora sí se empieza a parecer más a una ciencia y no a un arte (disculpen si ofendo), además que por primera vez estamos homogenizando la calidad del servicio al alcance de todos.

En fin, Watson es sólo un ejemplo de como la tecnología que ya existe tiene el potencial inminente de cambiar las profesiones, los modelos de negocios y transformar el paradigma con el que percibimos nuestra vida; por eso regreso a la pregunta inicial, ¿qué tanto nuestro sistema educativo está adaptándose a esto? Temo decir que la respuesta es grave: “muy poco”.

En un futuro ¿qué ventaja va a tener visitar un doctor a preguntarle a Watson por qué me duele la barriga? La respuesta seguramente es: el trato humano, la invaluable interacción cara a cara que Watson aún no puede ofrecernos. Estoy segura que el rol del doctor no desaparecerá pero sí cambiará, valorando al fin otras características que nos hacen más humanos.

¿Cómo nos estamos preparando? Bueno, nuestro sistema educativo sigue basado en un esquema prusiano que se fundó hace 200 años. No digamos ahora el tipo de materias,  contenido que aprendemos y la forma en cómo lo hacemos, en México mantenemos materias desde la época de Vasconcelos. Vivimos en un mundo completamente diferente al de 1921 y en los próximos 15 años la realidad es que el futuro se verá mucho más distinto.

En términos de educación seguimos teniendo un aprendizaje sistematizado,  escandalosamente evaluando sobre la ínfima información que retiene nuestra memoria sobre un contenido que es además obsoleto, ¿Cuál es el punto?

Por qué no mejor enfocarnos a un aprendizaje personalizado que impulse nuestros talentos y mejore nuestras debilidades. Por qué no valoramos y enseñamos a abrazar el cambio, dominar las habilidades interpersonales, a impulsar la creatividad, a ser capaces de trabajar en equipos multidisciplinarios, a tener una comunicación eficiente en varios idiomas, a tener un control de las emociones, entre otras características que nos darán muchas más herramientas para ser competitivos en el futuro cercano.  Cuánto tiempo tenemos que esperar para educar a nuestros niños a entender desde chicos las tecnologías que van a aportar el mayor crecimiento económico en el mundo: Tecnologías de la información y ciencias de la vida.

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2 comentarios en “Educación obsoleta.

  1. Excelente reflexión y sobre todo que toca el gran tema de la educación y tal como lo expones, si que la gran mayoría de lo que se hace en educación no tiene los mínimos para asegurar que la formación de los jóvenes desarrollan las competencias que se exigen para ser competitivos en el mundo actual..Felicidades.

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