Harder, Better, Smarter, Stronger, Faster…

I’m freaking back. Gracias por que algunos me dijeron: “Addy, ya no has escrito en tu blog”. Para los que no saben, aunque me había prometido a mí misma escribir más seguido este año, en Marzo perdí el momentum porque se atravesó un asunto familiar que cambió toda la rutina que había diseñado y que hacía que me sintiera ficticiamente en control de las cosas. Life is always happening y continuar el compromiso a pesar de ello, ahí está el chiste. O al menos esa fue mi conclusión después de este capítulo de vida que afortunadamente terminó bien. No dejé de leer porque los libros me ayudan a escapar, pero sí dejé de escribir al ritmo que me había propuesto, pues ordenar palabras e ideas siempre es un proceso más confrontativo. Creo que otra vez vuelvo a agarrar el hilo, pero ya se avecinan cambios otra vez. Así que este es mi segundo intento en el año para resetear, volver a comenzar y seguir escribiendo. A pesar de mi intermitencia, gracias por estar aquí.
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Libro: Smarter, Faster, Better: The Secrets of Being Productive in Life and Business

Autor: Charles Duhigg

 

En una obsesión por estar mejorando, o en palabras elegantes: con el deseo de evolucionar hacia una mejor versión de uno mismo; sigo leyendo este tipo de libros sobre productividad y eficiencia. El autor del libro Smarter, Faster, Better (sin confundir con la canción de Harder Better Faster de Daft Punk) se llama Charles Duhigg. Al tal Duhigg lo conocí cuando lo leí por primera vez hace dos años, cuando empezaba a interesarme en esto del desarrollo personal. Su primera obra (The Power of Habit) me arrojó en un estado de introspección del cual todavía recuerdo su mensaje: diseña una serie de hábitos que jueguen a tu favor. Fue un momento de clarividencia: ¡aha! Y no esperaba menos de esta segunda obra.

Sin embargo, creo que el autor aunque es excelente, en esta ocasión, mucho abarcó y poco apretó. Pero si hay por todos lados ideas, que aunque al principio parecen trilladas, los consejos que nos regala Duhigg finalmente son muy valiosos y se las comparto aquí.

Sobre la motivación.

Sí, creo que le ponemos un peso muy importante a encontrarla, o a esperar a que llegue, pues sin ella no queremos empezar el trabajo pesado. Y resulta que la motivación nunca está disponible cuando más la necesitamos. Sin embargo Duhigg agregó al acervo de ideas algunos puntos interesantes. La motivación se construye cuando nos sentimos en control del momento y además sentimos que nos movemos hacia algo significativo. Las personas que desarrollan un locus de control interno, es decir, las que se sienten al mando de sus propias acciones en lugar de sentirse presas de sus circunstancias, encuentran en general mayor motivación en el día a día ¿te falta motivación? Duhigg dice, haz una actividad donde parezca que tomas las riendas del momento, por ejemplo si estás respondiendo un mail, inicia con una frase donde expreses decisión “Considero que…”, “Opino que..”. Refuérzalo al decirte a ti mismo el por qué lo estás haciendo, y conéctate con una razón más grande que tú.

El enfoque.

En un mundo donde todo mundo se disputa por nuestra atención, el enfoque se vuelve más y más preciado y escaso. El típico mensaje para mejorar la atención es practicar la meditación tipo mindfulness, sin embargo Duhigg explica otra técnica que se me hace muy práctica. Los modelos mentales, donde el propósito es imaginarte la historia que ocurrirá en tu mente. Quieres practicar piano por la tarde, construye en tu cabeza una película que conteste las siguientes preguntas:

¿qué pasará primero? Llego a casa y me dirijo al piano

¿qué distracciones pueden pasar?  Van a llegar mensajes de whatsapp que me distraen, ¿cómo las vas a manejar? Voy a apagar el celular,

¿cómo sabrás cuando lograste tu objetivo? Luego de tocar por 45 minutos piano se que habré logrado el objetivo (voy a poner cronómetro).

¿qué necesitas para tener éxito? Debo poner el celular en silencio, tener mi ipad con las partituras a la mano y tener cerca un vaso con agua (para evitar interrupciones).

Al contestar todas estas preguntas armamos un modelo mental que nos ayuda a lograr lo que nos proponemos.

Poniendo objetivos

En cuanto a objetivos lo típico si nos sentimos muy acá, es hacerlos SMART (Specific, Measurable, Achievable, Realistic, Timeline). Pero Duhigg dice que esto no es suficiente, sino también hay que relacionarlos con un Stretch Goal, o algo que de momento parece difícil de lograr, por ejemplo:

Stretch Goal: Correr mi primer maratón

S (específico): Correr 10 km de manera sostenida

M (medible): Doy dos vueltas al Parque Metropolitano, sin parar.

A (alcanzable): Sabré que lo logré cuando lo pueda hacer por 3 veces a la semana

R (realista): Puedo correr los sábados, lunes y jueves por las tardes, en lugar de ver la tele.

T ( tiempo): Correr esta semana 4 km, en dos semanas 7 km, e ir subiendo hasta lograr 31 km

 

Libro: Smarter, Faster, Better: The Secrets of Being Productive in Life and Business

Autor: Charles Duhigg

 

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